| Otras prácticas de manejo como curva
de nivel, sembrado de una franja dejando otra vacía,
poner un sembrío en medio de otro, reducir la labranza,
andenes, y dejando algunos residuos ayudan a eliminar
y a disminuir la pérdida de suelo por causa de la erosión
del agua y del viento (figura #6). Cuando se usan buenas
prácticas de control de erosión, no sólo se preserva
el suelo, sino que también muchos de los nutrientes
necesarios para el desarrollo de las plantas. Si se
agrega a esto un programa de buenos fertilizantes favorecerá
grandemente el crecimiento del cultivo. Los cultivos
a su vez contribuirán en la mejora del suelo protegiéndolo
del impacto de la lluvia, manteniendo el suelo en su
lugar, con la ayuda del sistema de raíces, y proporcionando
nutrientes de materia orgánica de la descomposición
de los residuos de las plantas (para más ideas sobre
fertilizantes, lea la lección 1.5)
Concepto 2
Métodos de preparación de la tierra
Equipo: Tractor y los aperos de labranza,
tracción animal y operación manual.
Para escoger la práctica correcta de labranza, existen
otras cosas que se necesitan tomar en cuenta, además
del control de maleza (figuras #7-9). Seguramente los
agricultores ya saben que el arado es el método más
efectivo para el control de maleza. Antes de plantar,
si se ara, se pueden cortar completamente los brotes
de maleza y exponer las raíces a la luz del día para
que se sequen y mueran. También el arado deja la tierra
áspera y porosa lo que incrementa la cantidad de agua
que entra al suelo y ayuda a controlar la erosión. La
erosión del suelo se reduce si los surcos se aran en
el sentido opuesto donde corre el agua. Se necesita
un buen contacto entre la semilla y el suelo para que
la semilla absorba suficiente agua y germine.
Un suelo bien labrado se puede describir como uno
que tiene buena ventilación, absorbe bien el agua, drena
bien, trabaja bien, y está suelto. Esta es una de las
funciones para que la cama de siembra absorba suficiente
agua, se hinche y germine (figura #10). La labranza
para preparar una buena cama de siembra después que
la tierra ha sido arada, se logra con discos, gradas,
o cultivador de campos. Cual es la mejor profundidad
para arar es un tema muy discutido. Aún cuando
algunas investigaciones han demostrado que 8 pulgadas
(20 centímetros) es una buena profundidad, el arado
más profundo ha producido generalmente más rendimiento.
Los arados de discos deben usarse en suelos que se han
dejado con superficies ásperas, como preparación para
una buena cama de siembra. No hay una buena razón para
que el arado de disco no reemplace la labranza de suelos
que tiene pocos o buenos residuos de cultivos. Si se
labra una vez al año la preparación de la cama de siembra
estará casi completa. A este punto casi todos los residuos
y desperdicios se han incorporado al suelo. El arado
excesivo del suelo con discos puede ser desastroso ya
que deja la superficie fina y suelta. El suelo que ha
sido arado demasiado pierde humedad y la capa media
del suelo puede que termine tan dura como antes, ya
que se compacta con la maquinaria. Se tiene que considerar
que los discos no funcionan bien en campos con piedras
grandes, ya que se pueden malograr. |
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Figura #6 |
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Figura #7 |
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Figura #8 |
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Figura #9 |
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Figura #10 |
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Figura #11 |
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