Determinación de toxicidad y bioactividad de
cuatro insecticidas orgánicos recomendados para el conrol
de plagas en cultivos hortícolas
En esta investigación se determinó el grado de
toxicidad y bioactividad de cuatro insecticidas orgánicos
recomendados para el control de plagas en cultivos hortícolas.
Resumen
El experimento se realizó en el laboratorio de biología del
Centro Universitario de Oriente (CUNORI) de la Universidad de
San Carlos de Guatemala (USAC), Chiquimula, Guatemala.
Para la determinación de toxicidad aguda en ratones albinos
se administraron cinco dosis orales y para la determinación
de la bioactividad en nauplios de camarones salinos (A.
salina) se realizaron tres concentraciones.
De acuerdo al criterio toxicológico de Williams, se clasificaron
los insecticidas de la siguiente manera: a) anonazo como ligeramente
tóxico con una tendencia a ser moderadamente tóxico; b) caja
como prácticamente no tóxico; c) ajorín como ligeramente tóxico
con una tendencia a ser practicamente no tóxico; y d) narciso
como moderadamente tóxico con una tendencia a ser altamente
tóxico. De los cuatro insecticidas, anonazo, ajorín y narciso
presentaron bioactividad. En nauplios, anonazo, ajorín y narciso
también presentaron bioactividad.
Introducción
Los insecticidas orgánicos han tomado importancia en Guatemala
debido a su efectividad, a su poca contaminación del ambiente,
a la facilidad de su preparación y a su bajo costo.
Con frecuencia, la investigación de insecticidas orgánicos
se orienta exclusivamente a la búsqueda de una sola respuesta--control
de plagas. Es obvio que la investigación orientada a este fin
no permite identificar todas las características que poseen
los insecticidas obtenidos de extractos vegetales. Estos insecticidas
no se han estudiado en su totalidad.
En el presente proyecto de investigación se determinó el grado
de toxicidad y bioactividad de cuatro insecticidas orgánicos
recomendados para el control de plagas en cultivos hortícolas.
Los insecticidas orgánicos eran anonazo, caja, ajorín y narciso.
Esta información se obtuvo haciendo uso de la metodología de
la toxicidad aguda en ratones (DL50) y por medio de ensayos
de bioactividad en nauplios de camarones salinos (Artemia
salina) (CL50) (Programa, 1992; Juárez, 1996). Los resultados
obtenidos en esta investigación resolvieron las incógnitas que
aún prevalecían acerca de estos insecticidas en cuanto a su
potencial tóxico y bioactividad.
Objetivos
-
Generar información básica sobre la toxicidad y bioactividad
de cuatro insecticidas orgánicos recomendados para el control
de plagas en cultivos hortícolas.
-
Determinar la toxicidad oral aguda de los insecticidas
orgánicos anonazo, caja, ajorín y narciso en los ratones.
-
Determinar la bioactividad de los insecticidas orgánicos,
utilizando el ensayo en nauplios de camarones salinos (Artemia
salina).
-
Calcular la DL50--dosis letal media--de los insecticidas
orgánicos anonazo, caja, ajorín y narciso, para luego ser
clasificados toxicológicamente de acuerdo al criterio de
Williams (Programa, 1992).
-
Calcular la CL50--concentración letal media--para conocer
la bioactividad de los insecticidas orgánicos.
Hipótesis
Los insecticidas orgánicos evaluados poseen diferentes niveles
de toxicidad y bioactividad.
Revisión de Literatura
La investigación se realizó en el laboratorio de biología del
CUNORI de la USAC, en Chiquimula, Guatemala.
Consideraciones Sobre Plantas Tóxicas
Las plantas han evolucionado por más de 400 millones de años,
y por oponerse al ataque de los insectos, han desarrollado un
buen número de mecanismos de protección, tales como repelencia
y acción insecticida (García, 1991). De las casi 700.000 especies
de plantas que hay en el mundo (la mayoría en los trópicos),
solamente algunas se conocen y se han investigado con fines
de aprovechamiento. Según investigaciones, más de 2.000 especies
en el mundo tienen propiedades plaguicidas (Munch, 1988). Solamente
pocas de estas especies han sido aprovechadas hasta el momento
para el control de plagas y enfermedades. Al hablar de plantas
tóxicas y de su acción, es necesario definir en primer lugar
el concepto de "planta tóxica". En un sentido amplio, plantas
tóxicas son aquellas que originan graves alteraciones de salud
en los animales susceptibles que consumen pequeñas cantidades
de sus semillas, raíces u órganos aéreos (Forsth, 1968).
Plantas Plaguicidas
El uso de tóxicos vegetales en forma de extractos para el control
de insectos no es nuevo. Su aplicación se registra desde antes
de la segunda guerra mundial, la cual fue descontinuada por
el surgimiento del DDT y compuestos organoclorados en general,
los cuales eran más tóxicos y baratos, pero más persistentes
en el ambiente. La utilización de extractos vegetales para el
control de plagas tiene la ventaja de no provocar contaminación
debido a que estas substancias son degradadas rápidamente en
el medio (Cooperación, 1991).
Existen muchas plantas cuyos extractos poseen propiedades insecticidas;
sin embargo, desde el punto de vista comercial, sólo algunas
se han aprovechado. Otras plantas contienen substancias "venenosas",
como la nicotina del tabaco, que es un veneno muy fuerte (Arenas,
1984; Forsth, 1968), y los aceites de la cáscara de los cítricos
que probablemente causan cáncer (Eckert, 1991). Según Lukonsky,
el narciso (Nereun oleander L.) contiene propiedades
tóxicas y dos alcaloides: la seudoumarina y oleandrina. Muchos
autores opinan que sólo la oleandrina es tóxica. La oleandrina
posee además estrofantina, que es un potente glicósido cardiotónico
capaz de inducir un paro cardíaco en humanos. Un animal experimentalmente
envenenado con N. oleander muere con dosis de 300 mg por cada
kg de peso (Gutiérrez, 1988).
Efectos y Modos de Acción de Plaguicidas Orgánicos
Los plaguicidas naturales actúan de una manera gradual ocasionalmente
(Munch, 1988). Por lo general, ninguna de las especies vegetales
insecticidas tienen la actividad fulminante de los insecticidas
organosintéticos. Es por esto que la población de insectos no
disminuye rápidamente con el uso de insecticidas fabricados
de plantas. Entre los efectos que causan los insecticidas naturales
en las plagas se encuentran los siguientes: a) repelencia en
larvas y adultos; b) suspensión de alimentación; c) reducción
de la movilidad del intestino; d) impedimento de la formación
de quitina; e) bloqueo de la muda en ninfas y larvas; f) impedimento
del desarrollo; g) impedimento del crecimiento; h) toxicidad
en larvas y adultos; i) interferencia en la comunicación sexual
en la cópula; j) suspensión de la ovoposición; y k) esterilización
de adultos. Como se observa, la gran mayoría de los efectos
de los insecticidas naturales son fisiológicos, por lo que el
insecto tiene que adquirirlos a través de su alimentación (Solórzano,
1993).
El efecto de un plaguicida vegetal, sobre todo el contenido
de sus ingredientes activos, depende de algunos factores como
lo son la especie y variedad de la planta, época de recolección,
influencia del ambiente (clima, suelo, enfermedades), parte
cosechada de la planta, forma de preparación, forma de extracción
y aplicación del plaguicida. Comúnmente, no se conoce el modo
exacto de aplicación de los plaguicidas vegetales, razón por
la que se debe mantener una experimentación constante; es necesario
también recopilar y anotar todos los datos y resultados obtenidos
(Girón, 1994).
Perspectivas de Uso de Plaguicidas Naturales
Los plaguicidas producidos de plantas no representan el remedio
universal para proteger las plantas contra los organismos nocivos.
Existen también plantas que producen plaguicidas que pueden
ser tóxicos y que eventualmente matan predadores (animales útiles)
o provocan resistencia entre las plagas. Para una protección
vegetal realmente ecológica, la cual no se puede lograr por
medio de la sustitución única de plaguicidas sintéticos por
plaguicidas naturales, se necesitan buenos conocimientos acerca
de las relaciones biológicas y ecológicas entre planta y plaga,
plaga y ambiente, depredador y plaga. Estos conocimientos deben
ser recolectados y divulgados a través de las instituciones
de extensión de manera que estén disponibles para el uso de
los campesinos (Munch, 1988).
Estudios Realizados de Toxicidad
Se han planteado algunas hipótesis acerca de la toxicidad en
el hígado de la presencia de ciertos materiales de plantas que
son tóxicos cuando se usan como hierbas medicinales. Asimismo,
se ha evaluado el potencial mutagénico que estas plantas pueden
tener, el cual se encuentra asociado a su riqueza en flavonoides
y taninos. Muchos químicos contenidos en plantas que manifiestan
su teratogenicidad--de las sustancias de los agentes físicos
que pueden producir malformaciones congénitas--en animales han
demostrado ser inocuos en humanos. Los roedores han sido la
especie con la cual se ha experimentado, especialmente por su
bajo costo y su largo historial como animal de experimentación
en laboratorios. Las ratas y los ratones son los animales que
mejor han ejemplificado la reacción en humanos.
Persiste el hecho de que el único modelo confiable es el hombre.
Sin embargo, hay un número de objeciones en contra de esta experimentación
directa. Desde mediados y finales de los años 60, virtualmente
toda especie en el laboratorio ha sido tratada como un modelo
en potencia para evaluar toxicidad y teratogenicidad. La extrapolación
de datos en animales a humanos es el fundamento en el cual se
basa la evaluación de la seguridad de químicos antes de ser
expuestos a humanos (Shardein, 1985).
Medición de la Toxicidad
Existen varias maneras de cuantificar y comparar la toxicidad
de diferentes químicos y dosis. Una medida común es la dosis
letal 50, conocida como DL50. Esta cifra significa que una dosis
determinada es letal para un 50% de los animales experimentales
expuestos. Mientras menor sea la DL50 mayor es la toxicidad.
Para contrarrestar el peso de cada especie o individuo del animal,
esa dosis se relaciona con un kg de peso vivo (Andrews, 1989).
Toxicidad Aguda
La toxicidad aguda cuantifica los efectos adversos que ocurren
dentro de un breve lapso de tiempo con posterioridad a la administración
de una dosis única o múltiple (Programa, 1992). La toxicidad
aguda se determina evaluando el producto químico en varios mamíferos,
generalmente ratas y ratones (Cremlyn, 1982).
Prueba de artemia salina
Es un bioensayo natural simple por medio del cual se determina
la concentración letal, CL50 en PPM, de componentes activos
de extractos en un medio salino. Los camarones salinos han sido
utilizados en ensayos o en análisis de residuos de pesticidas,
micotoxinas, anestésicos, toxinas dinoflagelares y toxinas en
ambiente marinos. Esto se debe a que la larva de este crustáceo
es altamente sensible a una gran variedad de sustancias químicas
y extractos de plantas. Valores menores de 1,000 PPM se consideran
bioactivos (Juárez, 1996).
Materiales y Métodos
Población y Muestra
Los tratamientos evaluados fueron los insecticidas orgánicos
recomendados en Guatemala para el control de plagas en cultivos
hortícolas. Se obtuvieron muestras de anonazo, caja, ajorín
y narciso, por ser estos insecticidas considerados como potencialmente
tóxicos.
Anonazo. Se maceró 1 Kg de semilla seca de anona (Annona
squamosa). Posteriormente se diluyó en 1 lt de alcohol
etílico al 95%. El extracto se dejó fermentar por 30 días.
Caja. Se licuaron 3 cabezas (79 gr) de ajo (Allium
sativum), 6 (101.43 gr) chiles jalapeños (Capsicun
frutenses), 3 (101.47) cebollas (Allium cepa)
y 28 gr de jabón de coche (jabón producido con grasas de cerdo,
ceniza y semilla de aceituno) (Bursera sp.)--todos
estos de tipo comercial--y posteriormente se diluyó en 4 lt
de agua. Este producto se fermentó por 30 días.
Ajorín. Se utilizó 1 litro de orín de vaca y 2 cabezas
(56 gr) de ajo de tipo comercial que fueron licuados. Este producto
se mezcló en 3 lt de agua y se fermentó durante 30 días.
Narciso. Este producto se preparó macerando 1 Kg de
hojas de narciso (Nerium oleander) en etapa fenológica
de floración e introduciéndolas en 1 litro de alcohol etílico
al 95%. La fermentación se realizó durante 30 días (Casasola,
1995).
Cada insecticida orgánico preparado en envases plásticos después
de la fermentación se filtró con papel filtro corriente y se
almacenó en frascos de color ámbar en refrigeración hasta el
momento de los experimentos.
Materiales
-
100 ratones albinos (hembras), 40 mg huevos de camarón
salino
-
20 jaulas, 20 tapaderas para jaulas, una sonda orogástrica
para ratones, placa de microtitulación de 96 pozos, una
bomba de aire para acuario, una pipeta automática de 100
microlitros con sus tips, un estereoscopio y un rotavapor
-
Etanol, agua de mar y formalina
Toxicidad Aguda en Ratones
El método consistió en el tratamiento de un grupo de animales
(ratones Swiss, utilizados comúnmente por su facilidad de manejo
en laboratorios experimentales). Estos ratones Swiss son ratones
albino, con un peso promedio de 18 gr a los 60 días de nacidos,
con una longitud de 9 cm y una altura de 3 cms, que recibirían--de
acuerdo a una serie matemáticamente relacionada--dosis de una
sustancia (insecticidas orgánicos), con el fin de determinar
la dosis que mataría al 50% de la población bajo estudio (Programa,
1992).
Estas pruebas se realizaron con los insecticidas orgánicos
anonazo, caja, ajorín y narciso, cuya administración se realizó
suspendiendo el insecticida en agua--tomando en cuenta la concentración,
se agitó en un frasco para lograr una suspensión homogénea y
luego se administró el insecticida a los ratones por vía oral
después de 24 horas de ayuno a través de una sonda orogástrica,
a grupos de cinco ratones de igual edad, sexo y en un volumen
de acuerdo a la dosis de administración para los diferentes
pesos de los ratones. Las poblaciones de ratones se mantuvieron
a temperatura ambiente. Es importante aclarar que los ratones
utilizados para estas pruebas experimentales fueron vírgenes
como lo requería la metodología para este tipo de investigación
(Programa, 1992).
La población se observó cada 1, 2, 4, 6, 24, 48, 120, y 168
horas después de administrar los insecticidas. Se realizó un
estudio de dosis dentro del grupo del rango prácticamente no
tóxico según el criterio toxicológico de Williams (Programa,
1992).
Los animales que no murieron en las primeras horas se observaron
durante los 7 días (168 horas) en las mismas condiciones adecuadas
(Programa, 1992).
Aplicación de dosis: Se distribuyeron cinco grupos de cinco
ratones para cada tratamiento; un total de 25 ratones por insecticida.
Anonazo y narciso: Grupo I: 0.005; Grupo II: 0.05; Grupo III:
0.5; Grupo IV y al grupo V: 5g/kg de peso.
Ajorin y caja: Grupo I: 1, Grupo II: 2, Grupo III: 3, Grupo
IV: 4gr/kg y Grupo V: 5gr/kg de peso.
Necropsia practicada a los ratones
Se les practicó a los decesos con el fin de determinar las
lesiones causadas por los diferentes insecticidas orgánicos
en cada caso.
Bioactividad con Nauplios de Camarones Salinos
Se colocaron 40 mg de huevos de camarón en agua de mar estéril
de 36 a 48 horas a temperatura ambiente con luz artificial (Una
lámpara de l00 watts). Los insecticidas orgánicos se disolvieron
en agua logrando una concentración de 3.000 PPM (concentraciones
finales de 1.000, 500, 250 PPM para cada insecticida). En una
placa de microtitulación de 96 pozos de fondo plano se llevaron
a cabo las diferentes concentraciones en triplicado (ver Apéndice).
Cada concentración se evaluó de la siguiente forma:
1.000 PPM
Se tomaron 100 μl de la solución madre (3.000 PPM).
Se agregaron 100 μl de agua de mar con 10 a 15 nauplios.
Se agregaron 100 μl de agua de mar sin nauplios.
500 PPM
Se tomaron 50 μl de la solución madre (3.000 PPM).
Se agregaron 100 μl de agua de mar con 10 a 15 nauplios.
Se agregaron 150 μl de agua de mar sin nauplios.
250 PPM
Se tomaron 25 μl de la solución madre (3.000 PPM).
Se agregaron 100 μl de agua de mar con 10 a 15 nauplios.
Se agregaron 175 μl de agua de mar sin nauplios.
Se realizó el recuento de nauplios muertos y vivos después
de haberlos incubado 24 horas a temperatura ambiente. El resultado
se evaluó calculando el valor de CL50 por medio del programa
Finney Basic (Juárez, 1996).
Niveles de Dosis
Para el caso de los plaguicidas anonazo y narciso, es importante
mencionar que la utilización de etanol (alcohol etílico al 95%)
como solvente extractor de los metabolitos plaguicidas y/o tóxicos
implica una mayor eficiencia en la capacidad extractora durante
la fermentación de compuestos insolubles en agua. Al momento
de ensayar dosis de 1 a 5 g/kg de peso, la probabilidad de obtener
un porcentaje de decesos de 100% aumentaría considerablemente.
Como consecuencia, fue necesario ensayar dosis más bajas de
0.005 a 5 g/kg de peso de cada uno de los insecticidas antes
mencionados. Las mismas dosis experimentales planteadas (1.5
g/Kg de peso) se mantuvieron con caja y ajorín, ya que en estos
insecticidas orgánicos se utilizó agua como solvente y fermentación.
El alcohol de los plaguicidas anonazo y narciso fue eliminado
por medio de un rotavapor (que separa los sólidos de los solventes),
debido que se pretendía evaluar la toxicidad de los sólidos
presentes, pues la toxicidad del alcohol es bien conocida. Al
evaluar la toxicidad de la mezcla de alcohol más sólidos, la
toxicidad podría deberse a la actividad corrosiva del alcohol
etílico al 95% en el tracto digestivo de los ratones y no a
la presencia de tóxicos provenientes del narciso o de la semilla
de anona.
Diseño de la Investigación
Se realizaron cuatro experimentos para la DL50 y cuatro para
la CL50. Durante el tiempo de observación, se realizó un conteo
de número de decesos y sobrevivientes y posteriormente se estableció
el porcentaje de muertes para cada dosis y concentraciones.
Análisis Estadístico
Para determinar el nivel de toxicidad y bioactividad, se observó
la variable dependiente decesos. El cálculo de DL50 y CL50 se
realizó por medio del programa de computación Finney Basic,
para luego realizar la clasificación toxicológica y la bioactividad
de los insecticidas.
Resultados y Discusión
Toxicidad Aguda
Anonazo. Todos los ratones a los cuales les fue administrada
una dosis de 5 gr/kg de peso murieron después de 15 minutos.
Los que recibieron una dosis de 1 gr/kg de peso murieron a las
72 horas, mientras que los ratones que recibieron dosis de 0.005;
0.05; y 0.5 gr/kg de peso sobrevivieron, resistiendo la etapa
crítica de toxicidad aguda (los primeros 3 días) y durante períodos
de observación. La autopsia de un ratón que recibió una dosis
de 1 gr/kg de peso indicó que su muerte fue causa de una necrosis
hepática e infarto cardíaco.
De acuerdo a los resultados obtenidos de la Figura 1, se observa
que la DL50=707.10 mg/kg de peso, que de acuerdo a la clasificación
toxicológica de Williams corresponde a la clasificación ligeramente
tóxica con una tendencia a la clasificación moderadamente tóxica.
 |
Figura 1. Determinación de la DL50 en ratones del
insecticida Anonazo. |
Narciso. Todos los ratones a los cuales les fue administrada
una dosis de 1 y 5 gr/kg de peso murieron a los 10 minutos.
Los que recibieron 0.5 gr/kg de peso murieron a los 30 minutos.
Los ratones que recibieron otras dosis sobrevivieron resistiendo
la etapa crítica de toxicidad aguda (los primeros 3 días) y
durante el período de observación. La autopsia de uno de los
ratones que recibió una dosis de 0.5 gr/kg de peso indicó que
su muerte fue causa de una necrosis hepática, infarto cardíaco
y pulmones congestionados.
De acuerdo a los resultados obtenidos en la Figura 2 se observa
una DL50= 158.11 mg/kg de peso, lo que de acuerdo a la clasificación
toxicológica de Williams corresponde a la clasificación de moderamente
tóxica con una tendencia hacia la clasificación de altamente
tóxica.
 |
Figura 2. Determinación de la DL50 en ratones del
insecticida Narciso. |
Ajorín. Dos ratones que recibieron dosis de 4 gr/kg
de peso y tres que recibieron 5 gr/kg de peso murieron. Ambas
muertes se dieron a los 30 minutos después de haber administrado
el insecticida. Los ratones que recibieron dosis de 1, 2, 3
gr/kg de peso sobrevivieron durante la etapa crítica de toxicidad
aguda (los primeros 3 días), y durante el período de observación.
La autopsia de los dos ratones que recibieron dosis de 4 y 5
gr/kg indicó que murieron a causa de necrosis hepática, necrosis
del intestino delgado, cianosis en piel, pulmones congestionados
y hemorrágicos.
De los resultados obtenidos en la Figura 3 se observa una DL50=
4.530 mg/kg de peso, lo que de acuerdo a la clasificación toxicológica
de Williams corresponde a la clasificación de ligeramente tóxica,
con una tendencia hacia la clasificación de prácticamente no
tóxica.
 |
Figura 3. Determinación de la DL50 en ratones del
insecticida Ajorín. |
Caja. Los ratones experimentales que fueron sometidos
a las diferentes dosis de 1, 2, 3, 4, 5 gr/kg de peso sobrevivieron
la etapa crítica de toxicidad aguda (los primeros 3 días) y
durante los períodos de observación. A estos no se les practicó
autopsia.
De acuerdo a los resultados obtenidos en la Figura 4, se observa
que no se permite una estimación puntual de la DL50. Sin embargo,
es posible inferir que la DL50 > 5.000 mg/kg de peso corresponde
a la clasificación toxicológica según Williams de prácticamente
no tóxica.
 |
Figura 4. Determinación de la DL50 en ratones del
insecticida Caja. |
Bioactividad en Nauplios de Camarones Salinos
Anonazo. De 1000 PPM murieron 32 de 35 nauplios, de
500 PPM murieron 12 de 39 nauplios y de 250 PPM murieron 6 de
40 nauplios. En la Figura 5 se observa que la CL50=554.03 PPM,
indicando la existencia de bioactividad en el insecticida.
 |
Figura 5. Determinación de la CL50 en la bioactividad
de nauplios del insecticida Anonazo. |
Caja. De 1.000 PPM murieron 5 de 38 nauplios, de 500
PPM murieron 4 de 45 nauplios, y de 250 PPM murieron 0 de 42
nauplios. Los resultados obtenidos de la CL50 en la Figura 6
no permiten una estimación puntual. Sin embargo, es posible
inferir que es mayor de 1.000 PPM, indicando la no existencia
de bioactividad.
 |
Figura 6. Determinación de la CL50 en la bioactividad
de nauplios del insecticida Caja. |
Ajorín. De 1.000 PPM murieron 22 de 36 nauplios, de
500 PPM murieron 8 de 40 nauplios y de 250 PPM murieron 4 de
42 nauplios. En la Figura 7 se observa que la CL50= 853.60,
indicando la existencia de bioactividad en el insecticida.
 |
Figura 7. Determinación de la CL50 en la bioactividad
de nauplios del insecticida Ajorín. |
Narciso. De 1.000 PPM murieron 43 de 44 nauplios, de
500 PPM murieron 32 de 37 nauplios y de 250 PPM murieron 22
de 33 nauplios. En la Figura 8, los resultados obtenidos de
la CL50 no permiten una estimación puntual. Sin embargo, es
posible inferir que es menor de 250 PPM, indicando que si hay
bioactividad en el insecticidas y está bajo la concentración
experimentada.
 |
Figura 8. Determinación de la CL50 en la bioactividad
de nauplios del insecticida Narciso. |
Conclusiones
-
Anonazo presentó toxicidad aguda, con una DL50=707.10 mg/kg
de peso; clasificándose toxicológicamente como ligeramente
tóxica con una tendencia hacia la clasificación moderadamente
tóxica y con una bioactividad de 544.03 PPM.
-
Caja presentó una toxicidad aguda, con una DL50 > 5.000
mg/kg de peso; clásificandose toxicológicamente como prácticamente
no tóxica y con una bioactividad mayor de 1.000 PPM.
-
Ajorín presentó toxicidad aguda, con una DL50=4.530 mg/kg
de peso; clasificándose toxicológicamente como ligeramente
tóxica con una tendencia hacia la clasificación prácticamente
no tóxica y con una bioactividad de 853.60 PPM.
-
Narciso presentó toxicidad aguda, con una DL50=158.11 mg/kg
de peso; clasificándose toxicológicamente como moderadamente
tóxica, con una tendencia hacia la clasificación altamente
tóxica y con una bioactividad menor de 250 PPM.
Recomendaciones
-
Con respecto al narciso se recomienda que su uso observe
las precauciones pertinentes para el caso de plaguicidas
sintéticos (químicos). Estos plaguicidas sólo deben ser
aplicados por personas capacitadas en el manejo de plaguicidas
de riesgo.
-
Desarrollar y ejecutar investigaciones futuras que puedan
generar información básica acerca de los plaguicidas orgánicos,
determinando su toxicidad y así poder tomar todas aquellas
medidas que contribuyan al bienestar de los usuarios y evitar
casos severos de toxicidad.
-
Todas aquellas instituciones gubernamentales y no gubernamentales
que estén promoviendo el uso de extractos orgánicos ó insecticidas
orgánicos a gran escala deberían realizar una prueba de
toxicidad aguda y bioactividad como primer paso, para luego
validar científicamente todas aquellas dudas que puedan
prevalecer en cuanto a su potencial tóxico.
-
Se recomienda la utilización de aquellos plaguicidas orgánicos
que sean ligeramente tóxicos a moderadamente tóxicos y que
tengan bioactividad.
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